Las Aperturas Abiertas y Semiabiertas siempre son más difíciles de conducir, de forma estratégica y con una base posicional clara, que las Aperturas Cerradas. Pero hay muchas posiciones con ideas y planes típicos que todos los aficionados deberían conocer, para guiarse de manera más clara. Este nuevo tomo de la Colección “Problemas de Estrategia” (Aperturas Abiertas y Semiabiertas) es ciertamente un libro muy útil para todo tipo de aficionados, que desean mejorar sus conocimientos estratégicos en ajedrez, quizá más fundamental que el cálculo de variantes.

Es ésta una obra basada en Ejercicios Prácticos (Posiciones Críticas), en la que se pregunta al lector, entre una serie de opciones -todas ellas muy lógicas-, la Mejor Solución. Las partidas corresponden a los mejores estrategas de todos los tiempos, como es el caso de Karpov (el principal protagonista), Petrosian, Korchnoi, Botvinnik, Kramnik, Kasparov…En el capítulo de Soluciones los autores explican los defectos o virtudes de todas las alternativas propuestas, y además de analizar exhaustivamente la partida modelo exponen ejemplos y partidas complementarias con un procedimiento estratégico similar al de la Partida Modelo de cada Ejercicio. No se trata solo de medir sus conocimientos, sino también de aprender y asimilar ideas en la misma medida. Esta obra es novedosa dentro del ámbito de los Problemas, intentando apostar por una buena selección de ejercicios y por ofrecer al lector una completa información con posiciones muy variadas y ricas. Los Ejercicios están clasificados según Aperturas y nivel de dificultad, que va aumentando paulatinamente. Asimismo los autores clasifican los ejercicios según Temas Estratégicos. La idea del libro es que los aficionados de nivel bajo, medio o alto aprendan ideas estratégicas de una forma divertida y rápida. Un libro especialmente indicado, por tanto, para todo tipo de aficionados, para monitores y para alumnos de todos los niveles.

En el Cuadro de Puntuación se ofrece un baremo que permitirá al lector competir de forma individualizada, y según los puntos acumulados, alcanzar una previsión de ranking ELO, como si se tratara de una competición real.